viernes, 25 de mayo de 2012

CAPÍTULO 13.


LA IDOLATRÍA
Fascinados por la hermosura del universo

13 1Eran naturalmente vanos todos los hombres que ignoraban a Dios,
y fueron incapaces de conocer al que es
partiendo de las cosas buenas que están a la vista,
y no reconocieron al artífice fijándose en sus obras,
2sino que tuvieron por dioses al fuego, al viento, al aire leve,
a las órbitas astrales, al agua impetuosa,
a las lumbreras celestes, regidoras del mundo.
3Si, fascinados por su hermosura, los creyeron dioses,
sepan cuánto los aventaja su Dueño,
pues los creó el autor de la belleza;
4y si los asombró su poder y actividad,
calculen cuánto más poderoso es quien los hizo;
5pues, por la magnitud y belleza de las criaturas,
se descubre por analogía al que les dio el ser.
6Con todo, a éstos poco se les puede echar en cara,
pues tal vez andan extraviados
buscando a Dios y queriéndolo encontrar;
7en efecto, dan vueltas a sus obras, las exploran,
y su apariencia los subyuga, porque es bello lo que ven.
8pero ni siquiera éstos son perdonables,
9porque si lograron saber tanto
que fueron capaces de averiguar el principio del cosmos,
¿cómo no encontraron antes a su Dueño?

Ídolos de madera

10Son unos desgraciados, ponen su esperanza en seres inertes,
los que llamaron dioses a las obras de sus manos humanas,
al oro y la plata labrados con arte y a figuras de animales,
o a una piedra inservible, obra de mano antigua.
11Pongamos un ebanista: tala un árbol terciado,
lo descorteza con maña y, aplicándose a su oficio con destreza,
hace un objeto útil para los menesteres de la vida;
12el desecho del trabajo lo gasta preparando la comida, y se sacia;
13el desecho de todo, que para nada sirve,
un palo retorcido y nudoso, lo agarra y lo talla en sus ratos de ocio
y se entretiene dándole forma hábilmente,
hasta sacar la imagen de un hombre
14o lograr el parecido de un vil animal; le da una mano de minio,
le pinta de rojo todo el cuerpo y repasa todas sus faltas;
151e prepara un nicho digno
y lo coloca en la pared, sujetándolo con una abrazadera.
16Sabiendo que no puede valerse por sí mismo,
toma sus precauciones para que no se caiga:
es una imagen y necesita ayuda.
I7Luego le reza por la hacienda, la boda y los hijos,
sin sonrojarse de acudir a un ser sin vida;
implora la salud de un ser débil,
18ruega por la vida a un muerto, solicita ayuda al más torpe
y un buen viaje a quien ni de sus pies puede servirse;
19para sus negocios y trabajos y el éxito feliz de sus tareas
pide vigor al que menos vigor tiene en las manos.

LA IDOLATRíA

13-15 Podemos considerar estos capítulos como una parte cuarta del libro, rompiendo como cuña la tercera. Estos tres capítulos tienen una enseñanza muy importante y una función peculiar en la arquitectura del libro. 

Para entenderla recordemos la gran oposición de Prov 9 entre dos personificaciones, Sabiduría y Necedad. Nuestro autor ha dedicado una sección entera a la Sabiduría (6-10), ¿dónde está la contrapartida? Leamos el siguiente esquema:

Los poderosos
necesitan la sabiduría
para practicar la justicia
porque rendirán cuentas
Los hombres
que practican la idolatría
caen en la injusticia y los vicios
y rendirán cuentas

El lugar de la necedad lo ocupa la idolatría. Idolatría e ídolos se intercambian como se completaban la sabiduría trascendente y la participada por los hombres.
a) La idolatría es una necedad. Lo hemos leído expresamente en 12,23-25 y lo repite en 15,5.14. Por contraste, la fabricación de ídolos deforma una sabiduría divina o humana aplicada a las criaturas 13,1-14,9. La veneración de los ídolos se describe con ironía, haciendo comprender su falta de sentido: 13,17-19; 14,1.15. Se añaden los sinónimos o parientes de necedad, como ignorancia, extravío.
b) La idolatría -sentir mal de Dios- es fuente de injusticia y de otros vicios: 14,27; concuerda con 1,1.
c) El análisis de la idolatría se realiza con una serie de correspondencias con los capítulos sobre la sabiduría, si bien en un orden diverso, impuesto por el tema:

Origen de la (S)abiduría y de la (I)dolatría 7,25-26 y 14,13-15.21.

Poder de la S e impotencia de los I 7,23.27 Y 13,17-19; 14,31; 15,15. Duración de la S y de los I 9,9 y 14,13. Aportaciones de la S, 6,24; 8,7; 7,8-12; 8,5-18 y de la I 14,22-31. La S se ofrece, 6,12-16, el I se impone 14,16 20. La S enamora, 8,2; el I apasiona15,5. Oración por la S, 7,7; 9, a1 I 13, 17-19; 14,1. La S da el verdadero conocimiento del mundo, 7,17-21. La I, conocimiento frustrado del mundo, 13,1-5. La S principio de incorrupción, 6,19. La I principio de corrupción, 14,12.

d) Como la vida era central en 1-5, la muerte es tema casi obsesivo en estos capítulos. El fabricante de ídolos es hombre mortal que pretende hacer dioses (15 8-11.16- 17). Pero los ídolos con criaturas muertas (13,10; 14,15; 15,5.17); sin vida (13,17; 14, 29); sin aliento (15,5). Si parecen tener cierta existencia, les llegará el fin (14,14).

Tres adjetivos articulan esta parte: "vanos" (13,1), "desgraciados" (13,10), "los más necios" (15,14). El segundo se refiere a: ídolos de madera, en casa (13,11-19) y en el mar (14,1-8), e ídolos de barro (15,7-13). En medio, el origen, el padre o el soberano (14,15s.17-21), y las consecuencias (14,12-21.22-29)

Abundan las referencias a la filosofía griega difusa en la época, y a la tradición bíblica, hasta lograr una síntesis sugestiva.

13,1-9 La primera forma de extravío religioso es el culto de seres o elementos de la creación. El autor reconoce una serie de valores en el proceso: la contemplación de la naturaleza, la estima y admiración; el error es no haber trascendido razonando la realidad valiosa de esos seres. Los seres se reparten en los tres elementos: aire, agua y fuego (falta la tierra). Las cualidades seleccionadas son bien griegas: la belleza, la potencia y el acto, la analogía. Este fragmento se suele comparar con el discurso de Pablo en el Areópago (Hch 17,22-31).

13,1 "Vanos": adjetivo de estirpe bíblica, Isaías se lo atribuye a los fabricantes de ídolos (44,9), Jeremías a ídolos e idólatras, (Jr 2,5; 10,14-15). "El que es": versión griega del nombre divino YHWH. "Artífice": la sabiduría en 7,21 y 8,6.

13,2 Si el verso recoge enseñanzas estoicas, el "viento" podría ser el "espíritu" o "aliento" del cosmos, el "agua" sería el océano cósmico; las "lumbreras": Gn 1,16.

13,3 La atención particular a la belleza tiene sabor más bien griego, mezclado con reminiscencias hebreas.

13,4 Ya desde Aristóteles era común hablar de poderes y actividad, potencia y acto, con la bina griega que usa el autor.

13,5 El autor parece usar el término "por analogía" sin el rigor que adquirirá más tarde en escuelas filosóficas. Podríamos hablar de proporción de correlaciones Es un proceso racional de causalidad y eminencia sin mucho precisar. Véase Rom 1,20.

13,6-7 La actitud del autor es comprensiva e indulgente en la escala de deformaciones religiosas que va a presentar; pero introducirá una distinción entre creaturas de Dios fascinadoras y repulsivas, entre astros y bichos. Diverso es el "buscar" de los hebreos: Is 55,6.

13,9 Véase 7,17. "Averiguar", según terminología estoica, es conjeturar o deducir; el "principio del cosmos" parece ser el principio de cohesión del universo divinizado. Gran proeza remontarse intelectualmente hasta ese principio, ¿por qué no continuaron remontándose?

13,10 Este verso sirve de introducción a toda la serie y forma inclusión con los versos 18-19. Llamar a los ídolos manufactura humana es polémica tradicional en el AT: Dt 4,28; Is 37,19; Os 14,4; Miq 5,13; Jr 1,16; Sal 115,4. Los materiales van en orden descendente: oro, plata, piedra, leño y barro. Las piedras de que habla probablemente tenían alguna figura, no eran simples estelas; la "mano antigua" sería anterior a la historia de Israel; en territorio egipcio pensaríamos en colosos y estatuas colosales.

13,11-16 En esa actividad humana reconoce el autor un valor emparentado con la sabiduría, o sea, el saber hacer, la destreza artesana: cfr. Ex 28,3; 31,3; 1 Re 7,14, incluso de Dios artesano (Sal 136,5) y de la Sabiduría 7,21. Actividad que discierne (8,4) para hacer el instrumento útil y la imagen bella: acertada, porque es imagen, inútil porque sólo es imagen. El fragmento se inspira en Is 44,9-20, con alusiones a Dt 4. El autor sigue sus caminos, imita con la palabra la labor paciente y minuciosa del escultor: también la retórica es una tekhne para los griegos y el bien hablar una hokma para los hebreos.

13,15 Véanse Is 40,20; 41,7; Jr 10,4.

13,16 Véase Dt 32,38.

13,17 -19 El "sabio" artesano pierde ahora toda su sensatez en esa serie de seis contrasentidos. Su oración insensata se opone a la sensata de Salomón en el cap. 9.

Véanse Jr 2,27; Hab 2,19 y también Sal 135,15-18. 

5 comentarios:

  1. gracias por que me sirvio para la tarea de religion

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  2. Un placer haberte servido de ayuda. Un abrazo.

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  3. Para los católicos que dicen que los cristianos creemos en una biblia mutilada y que por eso llamamos idolatría a la invocación y oración a imágenes representativas de seres vivos, este hermoso y claro fragmento de uno de los libros "deuterocanonicos" que condena estos actos contrarios a la voluntad de Dios y lo describe como idolatría inútil y abomibable

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  4. Héctor Samuel, los cristianos no creemos en la Biblia, creemos en el mensaje que nos transmite el amor de Cristo a la humanidad. Ese mensaje de amor nos hace discernir perfectamente entre lo que es de Dios y lo que no. En La Biblia hay pasajes que no corresponden a Dios porque están llenos de odio, violencia, celos... Los católicos, los protestantes, los ortodoxos, los evangélicos, los budistas, los hinduistas, los ateos... no son ni buenos ni malos por sus creencias, sino por su comportamiento con los demás "...por sus obras los conoceréis..." El amor de Dios se instala en ti y es capaz de hacerte sentir la paz y el amor de Dios; y cuando ese sentimiento se apodera de ti, ya no ves como enemigo a ninguna persona por sus creencias, sino que puedes observar la maldad y la bondad en los ataques y prejuicios hacia los demás. Me alegro de haberte conocido, un abrazo hermano.

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